Llamar “ineficiencia” a no sobrevivir en ese contexto es una forma elegante de correr el foco. No se trata de empresas mal gestionadas, sino de un modelo que redefine ganadores y perdedores.
Llamar “ineficiencia” a no sobrevivir en ese contexto es una forma elegante de correr el foco. No se trata de empresas mal gestionadas, sino de un modelo que redefine ganadores y perdedores.